La diferencia entre Dones y Habilidades

¡Hola, queridos hermanos!

Si ya viste el video, sabrás que hoy nos sumergimos en una distinción fundamental para nuestra vida y nuestros emprendimientos: la diferencia entre dones y habilidades.

Es importantísimo comprender esto para obrar de forma consciente. Para ser y, desde el Ser, irradiar un hacer que venga por intuición y voluntad, y no por exigencia o por sentirnos incapaces.


✨ Dones: tu esencia divina inmutable

Los dones son algo que traemos intrínsecamente. Inherente a nuestra existencia desde el Ser.

Piensa en ellos como cualidades de lo Divino, de la Consciencia, de la Fuente, a imagen y semejanza. Hablamos de estados como el Amor, la Paz, la Inclusión, la Integración, la Unidad. Son dones básicos y esenciales por el simple hecho de existir.

Aquí la clave es que los dones no se aprenden en este mundo. Todos tenemos las mismas cualidades. Si crees que no los ves en ti, es simplemente porque aún no te has abierto a reconocerlos. Tu esencia divina ya los contiene.

Están latentes, y de hecho, es probable que ya los hayas expresado sin darte cuenta. Son parte de tu naturaleza más profunda, imperecederos. No mueren, no se mejoran, sino que se reconocen y se descubren.

Cuando reconocemos, por ejemplo, nuestra amorosidad, no es que haya más Amor en nosotros. Es que cada vez reconocemos más el Amor que siempre estuvo. Vienen “de serie”, “de fábrica”. Esta es la base de la diferencia entre dones y habilidades.

¿Qué tengo que aprender a ser si mi esencia divina ya lo es todo?


🛠️ Habilidades: la expresión en la forma

A diferencia de los dones, las habilidades son la expresión del Ser en la forma.

Cuando decimos que alguien tiene el “don del fútbol”, en realidad, lo que está expresando es su habilidad para canalizar dones como el disfrute, la alegría de compartir, o la unidad, a través del fútbol.

Las habilidades las vamos encontrando y desarrollando dentro de este mundo de ilusiones que hemos creado. Nos abrimos a ellas, las desarrollamos, las aprendemos y las perfeccionamos mediante la práctica y la experiencia.

Son cuestiones de la forma. Implican aprender algo tangible (hablar, escribir, tocar un instrumento) y, por ende, implican tiempo. Esta es la diferencia entre dones y habilidades más tangible.


🚀 El tiempo y la creencia: el factor matrix

Pero aquí viene lo fascinante: el tiempo es también parte de la ilusión.

Desde un estado puro de Consciencia, podríamos aprender cualquier habilidad de la forma en un instante, como Neo en Matrix. La rapidez con la que alguien aprende una habilidad es una cuestión de qué tan abierto está.

Aquí entra en juego la creencia: crea en el mundo de las formas. Si crees que fuiste un gran comunicador en vidas pasadas, te abres a más capacidad en esta. Si crees lo contrario, podrías tardar más.

Tu creencia actual moldea cuánto puedes, cuánto tiempo te tomará, y cómo lo vivirás.

El tiempo para aprender una habilidad es directamente proporcional a tu resistencia a creer en tu esencia divina.


💡 Tu poder de creación consciente

Así que, querido hermano/a, la distinción es clave: los dones son tu esencia inmutable, las habilidades son el vehículo para expresarla. Entender la diferencia entre dones y habilidades es el inicio del emprendimiento consciente.

Al operar desde la conciencia de tus dones, puedes aplicar tus habilidades en tus proyectos. No desde la carencia o la exigencia, sino desde una voluntad intuitiva de extender lo que ya eres.

La persona que se pregunta si es “suficientemente buena” solo está mirando su habilidad (la forma). Si mira su don (tu esencia divina), se sabe incondicionalmente suficiente.


🪞 La habilidad como espejo de la mente

Una habilidad siempre lleva consigo la posibilidad de la mejora o del deterioro. Está sujeta al juicio y al tiempo.

Si buscas la valía en tu habilidad (por ejemplo, ser el mejor orador), siempre estarás en el miedo. El miedo a fallar, a no ser el mejor.

Si tu esencia divina es la Fuente de la oratoria (el Amor, la Paz, la Unidad), entonces el “éxito” no depende de la técnica. Depende de la honestidad con la que extiendes el Don.

Esta es la clave para liberar el hacer del juicio. La diferencia entre dones y habilidades es la diferencia entre el Ser y el personaje.

¿Si mi Paz es un Don, por qué creo que tengo que meditar para conseguirla?


🌱 El camino de la maestría sin esfuerzo

El verdadero Maestro no es el que perfeccionó una habilidad. Es el que está tan conectado a tu esencia divina que la habilidad fluye sin esfuerzo.

Cuando hay un bloqueo en la habilidad (el escritor no puede escribir, el músico no puede tocar), el problema nunca es la habilidad en sí. El problema es la creencia que se interpuso en el camino del Don.

La Consciencia es el Don. La manifestación en la forma es la habilidad.

La nulidad devocional nos pide soltar la idea de que somos el hacedor de la habilidad. Somos el canal del Don a través de la forma.


🔗 La unificación del hacer

Al reconocer la diferencia entre dones y habilidades, toda tu vida profesional cambia.

Dejas de competir por la habilidad. En cambio, compites (en el buen sentido, si se puede usar esa palabra) por la autenticidad del Don.

Tu trabajo no es ser el mejor en lo que haces. Tu trabajo es ser la mejor expresión de la Paz y el Amor que ya eres.

Esto nos lleva a una profunda Paz en el hacer. Ya no hay exigencia. Solo la Voluntad del Espíritu que se extiende. La diferencia entre dones y habilidades se diluye en la unidad.


✨ Integración: la simplicidad de la verdad

Espero haber arrojado luz sobre este asunto. A veces, la Verdad es mucho más simple de lo que creemos.

Recuerda: la habilidad es temporal; tu esencia divina es eterna. La diferencia entre dones y habilidades te libera del juicio y del tiempo.

La Paz es tu Don. La habilidad es tu regalo al mundo.

¡Un abrazo enorme y nos vemos en este instante!

Karel

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