Hay un único propósito al cual todos estamos llamados por igual.
Un único propósito que empieza a ser la brújula, el Norte al cual se dirige nuestro barco.
Es un propósito que, si está realmente ubicado a conciencia, nos permitirá llegar a destino. Pero lo cambia todo: ya no llegamos con la expectativa del logro, sino habiendo disfrutado el tránsito mismo.
Aprendemos a navegar cada kilómetro del camino sabiendo que estamos obrando a conciencia en ese transcurrir. Dejamos de esperar a llegar para disfrutar, y empezamos a disfrutar el presente por el solo hecho de hacerlo.
Pero aquí empieza la duda, la dicotomía interna: ¿Cuál es el propósito de la vida? ¿Desde dónde puedo ver que hay verdaderamente un único propósito?
La Dicotomía: Los Propósitos del Ego
Cuando voy a mi mente, encuentro un montón de ideas. Encuentro propósitos distintos, objetivos, metas.
Encuentro pensamientos que me dicen: “Tienes que ir para allá”, “No, mejor para allá”, “No, mejor tal otra cosa”.
Y todos proponen lo mismo.
🥕 La Zanahoria Inalcanzable
Los propósitos del ego tienen una firma inconfundible: la felicidad, la paz, no es ahora. Es luego.
- “Cuando hagas y consigas esto, vas a ser feliz.”
- “Cuando logres aquello, vas a estar en paz.”
- “Cuando formes esa familia, tengas esa casa, ganes $10.000… entonces podrás disfrutar de la vida.”
Antes, no.
Empezamos a notar que estos objetivos de nuestra mente no son del todo alegres. Nos proponen un mundo de colores, sí, pero solo si nos sacrificamos, si cumplimos con la demanda interna que nos autoexigimos.
Este es el constructo del ego: un conglomerado de pensamientos y creencias que nos proponen metas inalcanzables, o que, si se alcanzan, duran una semana.
💔 Las Claves del Ego: Carencia y Futuro
Podemos darnos cuenta de que estas propuestas siempre están sustentadas en el ego y el miedo. Surgen de la escasez, de la sensación de carencia, de la “falta de algo”.
Al propósito del ego siempre le faltan cinco para el peso. Siempre le falta un poquito, un golpecito de calor para ser feliz. “Casi… pero todavía no”.
Podemos identificar estos propósitos falsos con dos claves:
- Son Externos: Proponen conseguir algo en la forma, algo de afuera.
- Son Futuros: La recompensa (la paz) siempre está después.
Nos pasamos la vida corriendo atrás de una zanahoria. El entusiasmo que sentimos no es por el acto en sí, sino por la recompensa que propone.
Hemos adoptado como normal que “todo el mundo” va buscando estos propósitos de la materia, y eso justifica una serie de decisiones en nuestra vida. Estamos tan atentos a lo que va a pasar mañana, que no nos detenemos a ver si realmente eso es verdad para nosotros, internamente.
El Despertar de la Duda
Cuando empezamos a darnos cuenta de esto, la atención, que antes estaba 100% enfocada en lo externo, comienza a dividirse.
⏸️ El Freno: “¿Hacia dónde estoy yendo?”
Empezamos a disminuir la velocidad. “Che, ¿a dónde estoy yendo con todo esto? ¿Es realmente para allá donde quiero ir?”.
Vamos entrando poco a poco a nuestro interior. Y aparece, al menos, una duda.
“¿Esto que tenía tan claro —esta carrera, este doctorado, este proyecto, esta construcción familiar—, todo esto… es necesario? ¿Esto es lo que me hace feliz? ¿Esto es lo que me da paz ahora?”.
Si descubres que sí, ¡espectacular!
Pero si no, emerge una nueva perspectiva: tal vez cómo encontrar la paz interior no sea un resultado, sino una posibilidad ahora mismo.
🌱 El Descubrimiento: Soy Más que un Cuerpo
Empezamos a darnos cuenta de que hay algo que somos que no podemos explicar, pero que intuimos que no puede ser lo que creíamos ser.
Lo que creíamos ser cambia todo el tiempo. En la infancia creí una cosa, en la adolescencia otra. Logré lo que quería y la felicidad duró una semana.
Si tenemos la perspectiva de que solo somos un cuerpo, obviamente nuestro propósito será transitorio y basado en la preservación.
Pero empezamos a abrir el panorama. Nos damos cuenta de que somos más que el cuerpo, más que los pensamientos, más que los sentimientos, más que cualquier concepto que podamos aprender.
Hay algo ahí que se va abriendo como una flor.
❤️ Mente lógica vs. corazón
Si he estado tomando decisiones solo con mi parte lógica y racional, obviamente voy a sentir esa “espinilla en el corazón”.
Voy a sentir que no estoy siguiendo el Amor, que no estoy siguiendo la guía de mi alma.
En una mentoría reciente, una consultante me contaba que sentía que muchos aspectos del marketing y el “emprender” tradicional nunca le hicieron sentido. ¡Claro! Porque son perspectivas superficiales.
Cuando algo “no te hace sentido” en el corazón, es el primer paso. Es una señal de que estás listo para mirar hacia adentro. Estás empezando a discernir entre mente lógica vs. corazón.
El Único Propósito: La Conexión con el Ser
Y entonces, ¿cuál es el propósito de la vida?
El único propósito es la conexión con el Ser. La conexión con el corazón.
✨ Qué es el Ser
La respuesta a qué es el Ser es que es ese Amor que es natural. No hay que construirlo. Ya Es.
Se encuentra, se reconoce, yendo hacia uno mismo. Poniendo la atención en el corazón, en ese lugar interior donde cualquier cosa transitoria, cualquier logro externo, pierde sentido completamente.
Si alguna vez has meditado, lo sabes. Cierras los ojos, vas internamente y habitas ese espacio de plenitud que no necesita más nada.
Y te das cuenta: sigues siendo consciente, aunque en ese espacio no uses el cuerpo, no uses el dinero, no uses las cosas. Estás tú solo, entre comillas, pero pleno.
¿Cómo puede ser?
🧠 La Mente Lógica no Puede Entenderlo
Aquí radica la gran diferencia entre mente lógica vs. corazón.
La mente lineal, la lógica, no puede entender el Ser.
El Ser no es un concepto. No es una idea. Es una experiencia. Es la Paz misma.
La mente lógica solo comercia con conceptos, con comparaciones, con el pasado y el futuro. El ego te dirá: “No entiendo cuál es mi propósito”. ¡Y tiene razón!
El Propósito del Ser no es algo para ser entendido por la mente. Es algo para ser habitado por la Conciencia.
La mente lógica busca la seguridad (el puerto móvil que cree poder controlar). El corazón (el Ser) descansa en la Certeza (el Norte inmutable que Es).
Cómo soltar el control del ego es dejar de exigirle a la mente lógica que entienda algo que está más allá de su capacidad. No trates de entender el Amor; ábrete a sentirlo.
🚫 La Trampa de los Extremos
Claro, el ego, al oír esto, va a decir: “¡Ah! Entonces, si el propósito es interno, hay que rechazar lo material. ¡Pobreza extrema! ¡Me quedo sentado como una planta y no me muevo!”.
No. Ese es el otro extremo.
Los extremos son la clave para reconocer que hay un posicionamiento del ego. “Esto SÍ, esto otro NO”.
La conciencia lo integra todo. La Fuente no deja nada afuera.
La perspectiva que presentamos es una desde el interior, con la cual poder evaluar realmente nuestro Norte. Podemos llevarlo a un emprendimiento, a una relación, a viajar por el mundo, pero sabiendo que el destino no es el propósito, sino el mero hecho de hacer el viaje.
La Metáfora del Barco: El Norte Inmutable
Descubrimos que hay un propósito mucho más amplio que integra todo lo que sucede en tu vida.
¿Cuál es el propósito de la vida? La Verdad de lo que eres. Recordar al Ser que en verdad eres.
⛵ El Barco a la Deriva (Los Propósitos del Ego)
Imagina que vas en tu barco, tu experiencia de vida. Y el puerto donde tiene que llegar el barco está moviéndose constantemente.
Eso es lo que hacemos con nuestros propósitos transitorios.
“Ahora quiero esto. Ahora quiero lo otro. Ahora quiero más. Esto que quería, ya no lo quiero”.
El puerto se mueve. El barco no sabe para dónde ir. Así vamos por la vida, sin un rumbo claro.
Si el destino se está moviendo, no puede ser real. No puede ser la Verdad.
🧭 La Verdad es Inmutable
La Verdad es inmutable. Siempre es la misma.
¿Y qué es lo que conocemos que siempre es lo mismo? Nuestra existencia. Nuestra esencia.
No puede ser nuestro “personaje”, porque el personaje es una colección de preferencias que cambian con el viento. No puede ser nuestro “éxito”, porque el éxito se define por estándares externos que también varían.
Cualquier propósito basado en un estado, emoción o forma transitoria está condenado a moverse, y por lo tanto, a generar frustración. El único propósito que ofrece verdadera Paz es aquel que es tan inmutable como el Ser que lo busca.
Por eso, cuál es el propósito de la vida no puede ser respondido por nada que el tiempo pueda tocar.
No pueden ser los pensamientos, porque son transitorios. No pueden ser los sentimientos, porque son transitorios. No puede ser el cuerpo, porque es transitorio. Menos lo de afuera, que es súper transitorio.
Tu propósito no puede ser variable. Si no, nunca llegas.
Aunque cambies lo que hacés —dejas un proyecto y empezás otro— tu propósito de fondo es claro: el Ser.
Un Curso de Milagros lo dice: “El único propósito real es Dios”.
Si el Espíritu, el Ser, no es tu único propósito, vas a andar perdido por la vida.
⚖️ No se puede servir a dos amos
Aquí yace nuestra única elección, nuestro verdadero libre albedrío. Como dice la Biblia, no podemos servir a dos amos.
¿A qué amo voy a servir?
¿Al amo de mi mente, que me cambia constantemente, que no sabe qué quiere, que me propone paz luego? ¿O al amo del Ser, el único propósito, el eterno, el que me ofrece paz ahora?
No puedes atender a los dos.
O haces las cosas desde el amor y la paz que encuentras dentro tuyo, o las haces para encontrar el amor y la paz cuando las consigas.
O estás con una persona porque encontraste el amor dentro tuyo y quieres compartirlo, o estás con esa persona esperando que te diga que te ama y que no se vaya nunca.
O emprendes porque tienes mucho para compartir de lo que descubriste que eres, o emprendes para tener fama, éxito y dinero.
La Paradoja de la Creación (Ser antes que Emprender)
No puedes servir a dos amos. O atiendes uno, o atiendes otro.
¿No será mejor ir a ese destino que es eterno? ¿A ese propósito que, si voy ahí, sé que voy a llegar seguro?
La única seguridad que podemos tener es si vamos a ese destino.
No podemos tener seguridad en lo demás. ¿Creías que la seguridad estaba en el dinero? Lo tienes, y ahora estás inseguro por perderlo.
✨ La Paradoja de la Abundancia
Aquí está la paradoja más grande.
Cuando vamos hacia ese lado, hacia el único propósito (el Ser, Dios), cuando ponemos nuestra atención ahí… todo lo demás se ordena.
La paz, como dicen, trae más certeza.
¿Cuánto tiempo se requiere para encontrar a Dios? Un instante, dice Un Curso de Milagros. El milagro es poner la atención en Dios ahora.
Ese solo instante puede ser tan intenso que ordena todo lo demás. Ordena el cuerpo, ordena las situaciones que parecían caóticas.
💼 Ser Emprendedor: Ser Primero
En el espacio de “Ser Emprendedor”, siempre digo que por eso primero viene el Ser y luego el emprender.
El Ser viene primero porque es la propuesta que te va a abrir las puertas a cualquier otra cosa que quieras crear luego, pero manteniendo ese amor y esa paz que ya has encontrado dentro.
Entonces, con lo que hagas, puedes extender esa paz.
El “hacer” que surge del Ser no es un “hacer para conseguir”, sino un “hacer para extender”. El “hacer” del ego surge del miedo y la carencia (“tengo que conseguir clientes para estar en paz”). El “hacer” del Ser surge de la Plenitud y el Amor (“estoy tan en paz que tengo que compartir esto”).
La acción del ego intenta conseguir paz. La acción del Ser expresa la paz.
Esto es cómo soltar el control del ego en la práctica: no te preocupas tanto por “qué” hacer, sino por “desde dónde” lo haces. ¿Estoy haciendo esta llamada desde el ego y el miedo o desde el Amor? Si la respuesta es Amor, la forma (el “hacer”) se cuidará sola.
Si vienen recompensas de la materia, dinero, experiencias… ¡bienvenido sea! Pero si tú sabes que no es eso lo que te va a dar la paz (porque ya la encontraste dentro), eres libre.
Completamente libre.
🗝️ La Verdadera Libertad (Liberar la Mente)
Este, para mí, es el sentido de la película Matrix. La verdadera libertad de la mente.
Cómo soltar el control del ego es esto: liberar nuestra mente de la dependencia de lo que vamos a hacer o conseguir.
Hacer y conseguir, si quieres, ¡obvio! La Conciencia lo integra todo.
Pero si ya eres pleno, ya no lo necesitas.
Al conocerte y recordarte, empiezas a crear desde otro lugar. Un lugar que no tiene necesidades ni deseos, porque no tiene escasez.
El Ser es pleno. No le falta nada.
Integración Final: El Recordar Constante
La respuesta a cuál es el propósito de la vida es que tu propósito no puede ser otro que tu existencia.
Encuentras el Ser, y lo expresas.
🌱 Volver a Empezar, Volver a Decidir
En el tránsito a todos nos puede pasar de perdernos. Siempre podemos volver. No nos podemos realmente perder de la Conciencia eterna, porque lo es Todo.
Es un recordar ahora. “Uy, por un instante me olvidé de lo que Era”.
Y confiamos.
Al principio dudamos, porque esto que sentimos es muy distinto a lo que habíamos contemplado. Tratamos de entenderlo con la mente lineal.
Pero no se puede entender el Amor. No trates de entender la Paz.
Con la mente lineal solo podemos apuntar el dedo. “Es para acá”. Pero no podemos entenderlo.
❤️ El Propósito Íntegro (La Cordura)
El propósito del Ser lo integra todo. Permite que otros barcos vayan a otros puertos. No necesita que lo sigan. No necesita apurarse.
Es hermoso ver la vida así. Es mucho más simple.
Vamos permitiendo que la vida misma, el mar, nos presente lo que deba ser visto.
Si en el camino a mi propósito eterno me encuentro con miedo o una crisis… está para ser visto. Si no, no me lo encontraría.
¿Qué tengo que hacer? ¿Rechazarlo? No. Lo veo, y a pesar de eso, sigo hacia el mismo rumbo. Me abro a vivirlo intensamente.
Te puedes sorprender.
Puede que termines viviendo, en la forma, recompensas mucho más grandes de las que te hubieses imaginado, porque antes estabas abierto a un solo pensamiento, y ahora estás abierto a la Totalidad.
Esta es la opción de la cordura. La locura es creer en los propósitos transitorios.
Apuntamos nuestro barco a lo Eterno. Disfrutar el presente se vuelve la única forma de navegar.
Un abrazo enorme. Bendiciones para tu camino.
Karel