¿Cómo poner Precio a mis Servicios Espirituales?

¿Cómo poner Precio a mis Servicios Espirituales?

¿Cuántas veces has sentido que tu mensaje, tu servicio o tu obra es tan sagrada que no deberías cobrar por ella?

Y al mismo tiempo, ¿cuántas veces has sentido que necesitas recursos para sostenerte, expandir o difundir lo que sientes como una misión?

Este artículo nace para abrazar ese dilema sutil que atraviesan muchos emprendedores conscientes. Es una exploración para aquellos que están recordando que su verdadero propósito no nace del hacer, ni del tener… sino del Ser.

La pregunta cómo poner precio a mis servicios espirituales rara vez es un problema de números. Casi siempre es un problema de permiso.


El Dilema Espiritual del Emprendedor

En algún punto del camino, cuando uno empieza a vivir desde la conciencia del Ser, surge una especie de contradicción aparente.

🚫 La Trampa 1: “Si es de Dios, debe ser gratis” (El Ego Culpable)

La primera voz del ego espiritual es la del mártir. Susurra:

  • “Si esto viene de Dios, ¿cómo voy a ponerle un precio?”
  • “¿No debería ser accesible para todos?”
  • “¿Y si cobro y pierdo autenticidad?”

Esta voz suena humilde, pero es la voz de la culpa. Es la creencia de que el dinero “mancha” lo sagrado. Es la idea de que para ser “puro”, uno debe sacrificarse.

Este es el ego de la carencia, que cree que Dios (la Abundancia) y el dinero (la forma) son opuestos.

⚡ La Trampa 2: “Necesito cobrar para ‘expandir la misión'” (El Ego Controlador)

Desde el otro lado, aparece también otro riesgo:

Empezar a calcular, a querer controlar los ingresos, a justificar acciones “para expandir” el mensaje, pero perdiendo el centro.

Este es el ego “CEO espiritual”. Es más sutil. Ha justificado su deseo de control bajo la máscara del “servicio”. “Necesito facturar X para poder alquilar un lugar más grande y así ayudar a más gente“.

El problema es que la vibración subyacente sigue siendo el miedo: “Si no controlo los ingresos, la misión fracasará”.

💔 El Miedo a Cobrar (La Raíz del Conflicto)

Ambos extremos nacen del ego. El que se disfraza de “humildad” y culpa, o el que se disfraza de “misión” y necesidad de control.

En ambos casos, el problema es el mismo: el miedo a cobrar.

El miedo a cobrar no es miedo al dinero. Es miedo a ponernos un precio, porque en el fondo, sostenemos la creencia de que “lo que soy no es suficiente”.

Tememos que si ponemos un precio, el mundo nos refleje esa creencia y nadie pague, confirmando así nuestra falta de valor.


El Ser No Rechaza, Ni Se Apega

Cuando estamos verdaderamente en el Ser, desaparece el conflicto.

🌊 El Dinero como Energía Neutra

El Ser da con total apertura, porque su naturaleza es la entrega. Y el Ser recibe con total inocencia, porque sabe que no le falta nada.

El dinero no es el problema. Es una energía más, una forma más, un canal más.

Rechazarlo por miedo a manchar lo espiritual es ponerle un límite a Dios. Es decir: “Confío en Ti para mi paz, pero no para mi alquiler”. Buscarlo para compensar una herida (la de “no ser suficiente”) es caer en otra ilusión.

El dinero es un símbolo neutro. Se convierte en “bueno” o “malo” según la intención (el Contenido) que proyectamos sobre él.

💎 El Mapa de David R. Hawkins (Fuerza vs. Poder)

Para navegar la compleja relación entre espiritualidad y dinero, el mapa de conciencia de David R. Hawkins es una herramienta de discernimiento invaluable.

El ego (la Fuerza) opera desde la carencia. Por lo tanto:

  • Rechaza el dinero desde la Culpa (Cal. 30) (“El dinero es malo”) o el Miedo (Cal. 100) (“No merezco tener”).
  • Ansía el dinero desde el Deseo (Cal. 125) (“Lo necesito para ser feliz”) o el Orgullo (Cal. 175) (“Lo merezco para demostrar mi éxito”).

El Ser (el Poder) opera desde la plenitud.

  • Opera desde la Neutralidad (Cal. 250) y la Razón (Cal. 400), viendo el dinero como una herramienta práctica, sin carga emocional.
  • Opera desde el Amor (Cal. 500), viendo el dinero como un canal para el servicio, que fluye y se comparte sin esfuerzo.

La respuesta a cómo poner precio a mis servicios espirituales es elevar nuestra conciencia sobre el dinero desde la Fuerza (miedo/deseo) al Poder (Amor/neutralidad).

☀️ Qué es la abundancia consciente

Aquí definimos qué es la abundancia consciente.

No es tener la cuenta bancaria llena; eso es solo la forma. Es saber que tu Fuente es inagotable.

La abundancia consciente es un estado interno de plenitud, una confianza absoluta en que el Espíritu proveerá la forma exacta (dinero, un trueque, una idea, una persona) en el momento exacto.

El ego busca seguridad en la cantidad (el efecto). El Ser descansa en la Causa (la Fuente).


El Dinero como Emanación, No como Meta

El emprendedor consciente actúa desde el espíritu. Su motivación no es “tener éxito” o “alcanzar metas”. Su motivación es ser canal.

Y por eso, puede dar con amor, cobrar con honestidad, y recibir con gratitud. Sin drama. Sin nudo.

🧭 Causa y Efecto (La Verdadera Causa)

Recordá esta clave:

“El dinero es un efecto. No una causa. La verdadera causa es tu estado interno. Si estás en paz, todo lo que necesites te será dado.”

El ego invierte esto. Cree que el dinero es la causa de la paz (“Cuando tenga dinero, estaré en paz”). Y así, pasa la vida persiguiendo el efecto.

Cómo poner precio a mis servicios espirituales requiere que dejemos de perseguir el efecto y nos alinemos con la Causa.

Nuestra única función es encontrar la Paz interior, soltar el control del ego sobre el resultado y confiar en que la forma (el dinero) se ordenará sola como reflejo de esa Paz.

💖 “Dar es Conservar” (La Ley del Amor)

Recientemente, grabé un episodio sobre la generosidad, inspirándome en Un Curso de Milagros y en el principio de que “Dar es conservar”.

El ego oye esto y entra en pánico, creyendo que debe “darlo todo” (la forma) para no perder.

Pero Un Curso de Milagros nos enseña que esta ley no se aplica a las formas, sino al Contenido.

  • Si “das” juicio, conservas la experiencia del juicio.
  • Si “das” miedo, conservas la experiencia del miedo.
  • Si “das” Amor, conservas y expandes tu conciencia del Amor.

El ego espiritual que regala su trabajo por culpa no está “dando Amor”; está “dando” su miedo a no ser espiritual. Y, por lo tanto, conserva la carencia.

✨ Dar es recibir (La Sanación del Intercambio)

La ley de dar es recibir es la misma. No se refiere a una transacción (“Yo te doy una sesión, tú me das dinero”).

Se refiere a que en el instante en que doy (extiendo Amor, Paz, Presencia), yo soy el primero que recibe la certeza de que Soy Amor, Paz y Presencia.

El pago no es “por” la sanación. La sanación (el Contenido) es un regalo del Espíritu Santo y no tiene precio.

El pago es un intercambio de energía por la forma: por tu tiempo, tu estudio, tu dedicación, tu electricidad y el espacio que sostienes. Es un acto de equilibrio y gratitud, no una “compra” de lo sagrado.


Un Nuevo Paradigma de Servicio (La Práctica)

Este nuevo paradigma es más libre, más suave, más profundo.

Te permite ofrecer tus servicios y establecer valores con total coherencia, sin sentir que estás cobrando por “lo sagrado”.

Porque lo sagrado no se cobra ni se vende… se comparte. Y ese compartir puede tomar muchas formas.

Una mentoría, un libro, un taller, una sesión, una charla. Todo puede ser un acto sagrado.

✅ ¿Cómo poner precio a mis servicios espirituales? (La Práctica)

La respuesta práctica a cómo poner precio a mis servicios espirituales es el discernimiento.

No hay una “lista de precios espiritual”. El precio correcto es aquel que puedes poner sintiendo Paz.

  • Si pones un precio demasiado bajo (por miedo a cobrar o culpa), sentirás resentimiento.
  • Si pones un precio demasiado alto (por arrogancia u Orgullo), sentirás tensión y miedo a no “cumplir” con la expectativa.

El precio correcto es el que te permite servir con alegría, sin resentimiento y sin tensión. Es el precio que se siente honesto.

Ese número lo encontrarás no en un estudio de mercado (ego), sino en el silencio de tu corazón (Ser).

🙏 El Discernimiento: Las Preguntas Clave

Te dejo algunas preguntas que pueden ayudarte a observar tu estado interior:

  • ¿Estoy rechazando el dinero por miedo, culpa o creencias espirituales no resueltas? (¿Estoy operando desde la Culpa de Hawkins?)
  • ¿Estoy buscando dinero como medio para controlar o validar mi mensaje? (¿Estoy operando desde el Deseo o el Orgullo?)
  • ¿Podría ofrecer mis servicios desde la paz, sin culpa por cobrar ni presión por obtener? (¿Puedo operar desde el Amor?)
  • ¿Estoy dispuesto a abrirme a recibir en la misma medida que deseo dar? (¿Confío en la ley de dar es recibir?)

Integración: El Ser No Tiene Conflicto

Lo que hoy se te presenta como un dilema sobre la relación entre espiritualidad y dinero, es una oportunidad de purificación.

Es una invitación a dejar de lado las identidades antiguas (el “mártir” o el “controlador”) y la necesidad de justificarse.

Es vivir tu entrega como una extensión de lo que ya eres.

Cuando estés en el Ser, lo sabrás: El dar y el recibir se vuelven lo mismo. Y el dinero, si llega, es simplemente un huésped bienvenido.

🔥 El Fuego del Miedo

Al inicio de esta reflexión, me di cuenta de que “el dinero me quema”.

Hoy, al ver todo esto, me siento más libre. El dinero no quema. Quema la creencia de que no sé qué hacer con él. Quema el mandato no dicho de que “tener” es malo.

La respuesta a cómo poner precio a mis servicios espirituales es sanar el miedo a tener. Es soltar la culpa y aceptar la abundancia consciente como nuestro estado natural.

Cuando soltamos las ideas heredadas sobre el dinero… empezamos a vivir en la verdadera economía del alma.

Un abrazo enorme. Bendiciones para tu camino.