Hola, hola. 🌞
Esto surgió de forma muy espontánea, casi cómica… mientras me bañaba. Me vi dando una charla imaginaria, de esas que aparecen completas, redondas, claras. Y la temática era “Las Trampas del Ego”.
Y me pareció muy gráfico: el ego es como un yo-yo.
Sí, ese juguete que baja, sube, gira… pero nunca se va demasiado lejos. Siempre vuelve a tu mano, porque está atado por un hilo invisible.
Y ese hilo son tus historias, tus miedos, tus creencias, tus apegos.
Este artículo es una exploración de esa revelación. Es una mirada a las dos grandes trampas del ego: el “Yo-Yo” (el ego personal que se aferra) y el “Trompo” (el ego espiritual que gira sobre sí mismo).
Y, lo más importante, es un recordatorio de que no somos el juguete. Somos la Conciencia que los sostiene.
La Primera Trampa: El Ego como “Yo-Yo”
El “Yo-Yo” es la metáfora perfecta para el ego en su estado más básico. Es el “yo” personal (literalmente, “yo-yo”) que cree estar separado y busca su identidad en el mundo de las formas.
El yo-yo se desliza, parece que va lejos. Busca la libertad, busca la experiencia. Pero si miras bien, está completamente limitado por el hilo.
🧶 El Hilo Invisible del Miedo
El hilo que ata al yo-yo es el sistema de pensamiento del ego. Es la culpa inconsciente que nos mantiene atados a la “mano” (la Fuente de la que creemos habernos separado), temiendo soltarnos del todo.
Este hilo está trenzado con nuestras creencias más profundas:
- “Quiero ser libre… pero también quiero tener razón”.
- “Quiero soltar el control… pero que salga como yo quiero”.
- “Quiero amar… pero que no me lastimen”.
- “Quiero dar… pero quiero que me lo reconozcan”.
Así vamos por la vida: yo, yo, yo, yo… No importa la forma, siempre vuelve al mismo lugar: el “yo” que cree que necesita algo.
✨ El Miedo a tener razón (El “Pero” del Ego)
La clave de la trampa del yo-yo está en la palabra “pero”.
“Quiero soltar el control… pero…”
Ese “pero” es el hilo. Es la voz del ego. Es la condición que ponemos a nuestra Paz. Es la prueba de que, aunque decimos que queremos la libertad, en realidad tenemos más miedo a tener razón que a ser libres.
Tener razón (“las cosas deben ser como yo quiero”) es la función principal del ego.
- “Quiero amar, pero que no me lastimen” es el ego diciendo: “Mi definición del amor (seguridad, no-dolor) es más importante que el Amor mismo”.
- “Quiero dar, pero que me lo reconozcan” es el ego diciendo: “Mi identidad (ser visto, ser validado) es más importante que el acto de dar”.
Esta es la esencia de cómo soltar el control del ego: es la voluntad de soltar el “pero”. Es la voluntad de amar incluso si duele, de dar incluso si no hay reconocimiento.
🔗 El “Yo-Yo” y Un Curso de Milagros
Un Curso de Milagros describe este mecanismo a la perfección. El yo-yo es el ego que busca pero no halla. Busca la paz en el mundo de las formas (lanzando el yo-yo), pero como sigue atado al hilo de la culpa y la separación (la mano), siempre regresa al mismo punto de carencia.
El yo-yo es la demostración de que la libertad dentro del sistema de pensamiento del ego es imposible. Solo parece libertad.
Para ser verdaderamente libres, no tenemos que lanzar el yo-yo más fuerte. Tenemos que soltar el hilo. Pero eso es aterrador, porque el hilo (nuestra historia, nuestro “yo”) es todo lo que creemos ser.
La Segunda Trampa: El “Trompo” (Qué es el ego espiritual)
Y después… evolucionamos. O eso creemos.
Ahora el ego se convierte en un trompo (peonza). Ya no está atado por un hilo. Ahora se suelta, se lanza, gira solo. Parece libre. Parece autónomo.
Pero sigue girando sobre un único punto: una creencia base que no se cuestiona, una identidad espiritual o personal que parece profunda… pero gira, gira, gira… y no va a ningún lado.
🌀 Girando sobre el Mismo Eje (La Identidad Espiritual)
Este es el “trompo”: el ego espiritual.
Es el “yo” que ha cambiado su identidad de “pecador” a “buscador” o “santo”. Ha cortado el hilo del “yo-yo” (los apegos burdos) solo para crear una nueva prisión: la identidad espiritual.
El trompo gira sobre su propio eje de creencias:
- “Soy espiritual, no como carne, no veo noticias, hago yoga…”
- “Yo ya trascendí el dinero.”
- “Yo vibro alto, esa gente (que no vibra alto) me drena.”
- “Mi camino es el de la No Dualidad, el tuyo (basado en rituales) es inferior.”
Sí, pero… ¿estás en paz?
Muchas veces, el trompo tiene más forma de espiritualidad que de ego. Pero es el mismo ego disfrazado, girando sobre sí mismo. Es el “yo” que ahora se enorgullece de su falta de apegos, lo cual es el apego más sutil de todos.
📊 El Trompo en la Escala de David R. Hawkins
En el mapa de conciencia de David R. Hawkins, el “yo-yo” opera en los niveles bajos de Fuerza (Deseo, Miedo, Ira).
El “trompo”, el ego espiritual, a menudo ha ascendido. Ha llegado al nivel del Orgullo (Calibración 175).
El Orgullo se siente bien. Se siente “mejor que” el miedo o la culpa. Se siente “logrado”. Pero David R. Hawkins es claro: el Orgullo sigue estando por debajo del Coraje (200), el umbral del Poder (la verdadera integridad).
El Orgullo es el trompo girando. Es rígido, está inflado y, sobre todo, es vulnerable. El trompo, por muy rápido que gire, depende de su propio eje. Un pequeño golpe (una crítica, una duda) y se tambalea y cae.
La verdadera Paz (Poder) no gira sobre sí misma; simplemente Es, y por tanto, no puede ser derribada.
🏆 Las Competencias de Yo-Yos y Trompos
Y esto es lo que más gracia me dio: ¡hay competencias de yo-yo y de trompos! En serio.
Se compite por ver quién se enrosca más en su hilo, quién hace más piruetas, quién gira más tiempo con más estilo. Y pensé: así es la vida muchas veces.
Vamos con nuestros egos brillantes, con luces, colores, sonido… mostrando nuestro yo-yo al mundo, haciendo piruetas con nuestro trompo espiritual.
- “¡Mirá mis logros, mis hábitos, mis rutinas!” (Competencia de Yo-Yos)
- “¡Mirá mi práctica de meditación! ¡Mirá mi nivel de renuncia!” (Competencia de Trompos)
Nos comparamos. Competimos. Y creemos que eso es vivir con conciencia. Esta es la pregunta sobre cómo dejar de competir espiritualmente: dándonos cuenta de que es solo el ego jugando a ser “mejor” que otro ego.
El Gran Despertar: No Eres el Juguete
Y ahí, en medio de esa visión, surgió algo que me conmovió. La Verdad.
No somos el yo-yo. No somos el trompo.
Somos la conciencia que los lanza.
Somos el jugador que elige el juego.
Somos el Ser que puede decidir dejar de girar.
👁️ El Jugador que Recuerda (El Ser)
Esta es la sanación. Esta es la salida de las trampas del ego.
La identidad no es el juguete (la forma, la personalidad, la historia). La Identidad es la Mano que sostiene el hilo. Es la Conciencia que observa el giro del trompo.
En Un Curso de Milagros, este es el reconocimiento de que no somos el “yo” que sueña (el personaje), sino el “Soñador” de la Mente de Dios.
Cuando recordamos esto… todo se relaja.
Porque ya no hay que hacer más piruetas. Ya no hay que sostener la forma. Ya no hay miedo a tener razón, porque preferimos tener Paz.
🌬️ Cómo soltar el control del ego (Dejar de Girar)
Entonces, ¿cómo soltar el control del ego?
No luchamos contra el yo-yo. No intentamos romper el hilo a la fuerza. No intentamos que el trompo gire “mejor” o “más rápido”.
Simplemente, dejamos de jugar.
Dejar de girar es el acto de retirar la fe en la identidad del juguete.
Es ver el pensamiento del yo-yo (“Quiero dar, pero…”) y, en lugar de creerlo, simplemente observarlo pasar. Es ver el pensamiento del trompo (“Soy más espiritual que él…”) y, en lugar de identificarnos con él, sonreírle con compasión.
Cómo soltar el control del ego no es una acción. Es un cese de acción.
Es permitir que el yo-yo descanse en la mano. Es permitir que el trompo pierda impulso y caiga suavemente de lado.
💖 El Amor que No se Busca, se Comparte
Y desde ese lugar de quietud, desde el Ser que simplemente observa, el amor no se busca. Se comparte.
El yo-yo y el trompo son juguetes que buscan energía (atención, validación, razón) para seguir moviéndose.
El Ser es la Energía.
Cuando dejas de gastar tu energía en mantener vivos los juguetes, esa energía se acumula y se desborda. Eso es el Amor. Eso es la verdadera creatividad. Eso es el Servicio.
Integración: ¿En Qué Gira tu Vida?
Te invito a observar, con honestidad y sin juicio, dónde están tus juguetes.
¿En qué partes de tu vida te ves girando? ¿Qué historia seguís queriendo que te devuelva la razón? ¿Podés soltar el hilo, aunque sea por un instante?
¿Cuál es tu yo-yo? ¿Es tu relación? ¿Tu dinero? ¿Tu necesidad de validación profesional? ¿Ese “pero…” que te impide amar plenamente?
¿Y cuál es tu trompo? ¿Es tu identidad de “sanador”? ¿Tu “conocimiento” espiritual? ¿Tu orgullo por tu dieta o tu práctica? ¿El sutil juicio hacia los que “aún duermen”?
El despertar no es convertirse en un trompo bañado en oro.
Es el alivio de recordar que eres el Jugador. Y que siempre, en este mismo instante, puedes soltar los juguetes y descansar en la Paz de tus propias manos.
Un abrazo enorme. Bendiciones para tu camino.
Karel
